En su homilía de este Miércoles de Ceniza, Mons. José Antonio Carballo, Rector de la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México, aseguró que; la conversión no es para mañana ni para “cuando sea mayor”; es hoy, en el momento presente, en cada circunstancia de la vida.
Mons. Carballo recordó que la salvación comienza con la conversión, y que ésta no se trata necesariamente de algo espectacular, sino de un proceso constante y progresivo, que no puede reducirse a un instante para luego volver a la frialdad de la rutina.
«Estamos llamados a vivir la novedad permanente del Evangelio, una renovación que brota de la oración: ese encuentro entre la voluntad de Dios y nuestra voluntad, tantas veces cambiante. Orar es dejar a Dios actuar en nosotros y disponernos a su presencia».
Durante la celebración de la Santa Misa del 9:30, el rector de la Catedral Metropolitana, reafirmó que se debe iniciar la Cuaresma con ayuno y oración, como signo de que necesitamos a Dios, por lo que motivó a los fieles a la conversión que implica una revisión profunda del corazón para examinarlo, purificarlo, quitar lo que estorba y disponernos al encuentro con el Señor, que ve en lo secreto.
«Podemos afrontar la vida —incluso en la dificultad— de distintas maneras. El libro de Job nos muestra una fe probada que no se quiebra en medio de la adversidad. Así también nosotros estamos llamados a encontrarnos con el Señor, a fortalecer nuestra relación con Él y a acoger la plenitud de su amor».



