San Felipe de Jesús en la Catedral

La Catedral Metropolitana de la Ciudad de México alberga una capilla dedicada a San Felipe de Jesús, primer santo y protomártir mexicano. El retablo central del recinto está consagrado al santo y presenta diversas pinturas que narran los momentos más representativos de su martirio.

Entre las escenas destaca la representación del galeón que partió de Filipinas rumbo a México para que Felipe fuera ordenado sacerdote. La embarcación, sin embargo, se extravió durante cuarenta días debido a la niebla y los fuertes vientos, hasta llegar a las costas de Japón. En esta representación también aparece una cruz roja en el cielo, interpretada como anuncio de su martirio, así como la captura de los frailes por predicar públicamente.

Otra pintura muestra el castigo impuesto a los condenados en Japón, que consistía en la mutilación del lóbulo inferior de la oreja izquierda. Asimismo, se observa a San Felipe junto a Tomás Kosuke, un niño japonés que lo acompañó y que posteriormente compartiría su martirio. En la parte inferior del retablo se representa el momento en que el santo reconoce su cruz en la colina de Nagasaki y corre a abrazarla.

La iconografía de la capilla subraya el sentido cristológico del martirio. Acompañan al santo las imágenes de San Pedro y San Andrés, apóstoles que también murieron crucificados.

La pila bautismal y las reliquias

Frente a la capilla se conserva la pila bautismal donde San Felipe de Jesús recibió el sacramento del Bautismo. Está protegida por una reja con la inscripción: “En esta pila fue bautizado el glorioso mártir San Felipe de Jesús, natural de esta muy noble y leal ciudad de México. Se reedificó en el año de 1798”.

El 5 de febrero de 2002, las reliquias del santo fueron recibidas en la Catedral Metropolitana y colocadas en esta capilla para su veneración.

¿Quién fue San Felipe de Jesús?

San Felipe de Jesús nació en la Ciudad de México en 1572. Ingresó a la Orden Franciscana y desarrolló su vocación misionera en Filipinas. Durante su regreso a México, su embarcación fue desviada hacia Japón, donde fue detenido junto con otros misioneros durante la persecución contra los cristianos.

Fue martirizado en Nagasaki el 5 de febrero de 1597, a los 24 años de edad. Según la tradición, murió pronunciando el nombre de Jesús. Es considerado patrono de la Ciudad de México.

San Felipe fue beatificado en 1627 y canonizado en 1862 por el papa Pío IX. Su fiesta litúrgica se celebra cada 5 de febrero.