La Catedral Metropolitana de la Ciudad de México vivió un fin de semana lleno de gracia y servicio, marcado por celebraciones que fortalecen la vida litúrgica y espiritual de la Iglesia.
El sábado 14 se llevó a cabo la Institución de Ministerios, un servicio fundamental dentro de la vida eclesial. En esta celebración, el lector recibió la misión de proclamar la Palabra de Dios en las celebraciones litúrgicas, mientras que el acólito asumió la responsabilidad de asistir a los presbíteros y diáconos en su ministerio, colaborando de manera cercana en el altar.
La comunidad fue invitada a orar por ellos, para que, de la mano de Dios y bajo el amparo de nuestra Madre, la Virgen María, puedan cumplir fielmente esta misión, siendo testigos del amor de Dios y luz para quienes se han alejado.

Más tarde, la noche del sábado, se realizó la Adoración Nocturna, un espacio de silencio, oración y encuentro profundo con el Señor, que culminó con la celebración de la Santa Misa a las 6:00 de la mañana en la Catedral.
Así, entre servicio y adoración, la Catedral continúa siendo corazón vivo de fe para la ciudad.
Parroquia De Nuestra Señora Del Carmen y San José



