CAPILLA DE SAN FELIPE DE JESÚS
La Capilla de San Felipe de Jesús, ubicada en la Catedral Metropolitana de México, está dedicada al primer santo mexicano y uno de los mártires más venerados de la Iglesia en México. Este espacio reúne historia, arte sacro y devoción en torno a la vida y martirio de Felipe de las Casas, mejor conocido como San Felipe de Jesús.
El retablo principal de la capilla representa distintos episodios de su camino hacia el martirio. Las pinturas muestran el viaje marítimo que emprendió desde Filipinas rumbo a México para recibir la ordenación sacerdotal. Sin embargo, el galeón en el que viajaba fue desviado por fuertes vientos y niebla hacia las costas de Japón. Según la tradición, durante la travesía apareció en el cielo una cruz roja, considerada una señal profética de su futuro martirio.
Las escenas del retablo también representan la persecución de los cristianos en Japón y el arresto de los frailes que predicaban públicamente la fe. De acuerdo con las costumbres de la época, los condenados a muerte eran marcados mediante la mutilación del lóbulo inferior de la oreja izquierda, castigo que sufrió San Felipe junto con sus compañeros.
Entre las imágenes más significativas destaca la representación de San Felipe acompañado por Tomás Kosaki, un joven japonés que compartió con él el martirio. Otra escena muestra el momento en que Felipe reconoció su propia cruz en la colina de Nagasaki y corrió a abrazarla, símbolo de entrega y fidelidad absoluta a Cristo.
La iconografía de la capilla subraya el sentido cristológico del martirio y de la cruz, motivo por el cual aparecen también San Pedro y San Andrés, apóstoles que igualmente dieron su vida por la fe cristiana.
San Felipe de Jesús nació en la Ciudad de México en 1572. Fue beatificado en 1627 y canonizado en 1862 junto con sus compañeros mártires. Desde entonces, su fiesta litúrgica se celebra cada 5 de febrero, fecha de su muerte en Nagasaki en 1597.
Frente a la capilla se conserva la histórica pila bautismal donde recibió el sacramento del Bautismo. La reja que la protege recuerda este acontecimiento con una inscripción que destaca su origen mexicano y la reedificación de la pila en 1798.
Además, el 5 de febrero de 2002 fueron recibidas solemnemente en la Catedral Metropolitana las reliquias de San Felipe de Jesús, las cuales fueron colocadas en esta capilla para la veneración de los fieles.
La Capilla de San Felipe de Jesús es hoy uno de los lugares más significativos de la Catedral Metropolitana, tanto por su riqueza artística como por su profundo valor espiritual e histórico para México y la Iglesia universal.


