CAPILLA DE NUESTRA SEÑORA DE LA ANTIGUA
La Capilla de Nuestra Señora de la Antigua, ubicada en la Catedral Metropolitana de México, es uno de los espacios marianos más significativos de la Catedral por su historia, tradición y riqueza artística. Su origen está estrechamente relacionado con la vida musical y litúrgica del recinto catedralicio durante el periodo virreinal.
Hacia 1651 se dedicó en este lugar el primer altar a la Virgen de la Antigua, advocación profundamente venerada en España y especialmente en la Catedral de Sevilla. Los músicos y el organista de la Catedral Metropolitana promovieron activamente esta devoción y fundaron la Hermandad de la Concordia, agrupación encargada de fomentar el culto mariano y de obtener la imagen destinada a esta capilla.
El retablo actual es una obra anónima del siglo XIX elaborada en madera tallada y realizada en estilo neoclásico. Su diseño sobrio y elegante refleja la influencia artística de la época y armoniza con la espiritualidad del recinto.
La imagen de Nuestra Señora de la Antigua es un óleo sobre tela del siglo XVII, también de autor anónimo. Se trata de una fiel reproducción de la célebre imagen venerada en la Catedral de Sevilla, traída a la Nueva España por un mercader español. Esta advocación mariana tuvo gran importancia en el mundo hispánico y fue especialmente apreciada por navegantes, comerciantes y comunidades religiosas.
La Capilla de Nuestra Señora de la Antigua conserva hasta hoy un profundo valor histórico y devocional. Su patrimonio artístico y su vínculo con las tradiciones musicales y religiosas de la Catedral Metropolitana de México la convierten en uno de los espacios más representativos del legado cultural novohispano.


